Altavoces inteligentes: ¿los traductores del futuro?

Altavoces inteligentes: ¿los traductores del futuro?

los traductores del futuro

Uno de los regalos estrella estas navidades serán los altavoces inteligentes, pensados para conectar nuestro hogar a Internet. Aunque también realizan otras funciones útiles, como traducir al instante lo que dices o escuchas en otro idioma. ¿Van a convertirse en nuestros traductores personales del mañana?

 

“OK Google: ¿cómo se dice ‘Que tengas un buen día’ en japonés?”. Y casi al instante llega la respuesta: “Sutekina tsuitachi o”. Esta escena, que ya es posible con cualquier smartphone, pronto podría extenderse a otros dispositivos como los altavoces inteligentes, que estas navidades van a ser uno de los regalos preferidos.

 

Hay muchos modelos de altavoces inteligentes y no paran de salir otros nuevos: Google Home, Amazon Echo, Apple HomePod, Samsung Galaxy Home… Todos funcionan básicamente igual: son pequeños dispositivos electrónicos que incluyen un altavoz, un micrófono y una conexión a Internet mediante un asistente virtual, como Siri o Cortana. Esto te permite manejarlos con la voz, por ejemplo para pedirles que busquen información en Internet o activar otros dispositivos conectados de tu casa. Sin embargo, los altavoces inteligentes pueden hacer muchas más funciones: por ejemplo, traducir a prácticamente cualquier idioma del mundo.

 

Un traductor universal en el salón

De momento, las capacidades de traducción de los altavoces inteligentes son muy limitadas. Básicamente, pueden traducir palabras, frases o textos cortos a otras lenguas, e incluso reproducir su sonido, como hace el famoso traductor de Google.

 

Sin embargo, los fabricantes de estos dispositivos tienen planes para mejorar notablemente sus capacidades lingüísticas. Por ejemplo, Amazon está trabajando para convertir su altavoz inteligente Echo en un traductor simultáneo en 40 idiomas. ¡Incluso han patentado un traductor de acentos para facilitar la comunicación!

 

Google lanzó el año pasado unos auriculares con traducción simultánea, aunque no funcionan tan bien como en las películas.

 

Otros fabricantes también han dado sus pasos hacia el ansiado traductor universal. Google lanzó el año pasado unos auriculares inalámbricos llamados Pixel Buds, con la capacidad de traducir a decenas de idiomas; también está el Xiami Konjac Ai, un traductor simultáneo a 14 idiomas parecido a una grabadora. Además, en las tiendas de aplicaciones se pueden encontrar muchas apps de traducción simultánea.

 

Por su parte, Microsoft trabaja actualmente para combinar su asistente universal Cortana con la tecnología de traducción automática para permitir que podamos hablar con Skype traduciendo automáticamente a cualquier idioma. ¡Alucinante!

 

Cualquiera podría pensar que estamos muy cerca del día en que todos tendremos un traductor universal en casa, con el que podremos comunicarnos fácilmente con personas de todo el mundo y prescindir al fin de las clases de inglés… ¿O no es así?

 

Menos inteligentes de lo que parecen

A pesar de lo prometedores que resultan los llamados altavoces inteligentes y otros dispositivos similares, todavía falta bastante para que estos aparatos puedan convertirse en un verdadero traductor simultáneo universal, por diversas razones:

 

-No son tan inteligentes como prometen: a pesar de los esfuerzos de los fabricantes, la inteligencia artificial de estos dispositivos está lejos de satisfacer las expectativas de los usuarios. Sus capacidades de reconocimiento de voz y “raciocinio” son limitadas y pueden llegar a hacer justo lo contrario a lo que deseas.

 

-La traducción automática sigue siendo limitada: basta con probar a traducir un pequeño texto para comprobar que el traductor de Google, que es el software en el que se basan muchos de estos altavoces, comete bastantes errores. En el marco de una conversación en tiempo real, esto acabaría dificultando mucho la comunicación.

 

-La experiencia del usuario no es satisfactoria: en CNN Tech probaron los auriculares con traducción simultánea de Google. Y entre el tiempo que requiere la traducción, el hecho de que oyes a la persona hablándote en su idioma a la vez que escuchas la traducción en los auriculares, el ruido de fondo, etc. llegaron a la conclusión de que son útiles para poco más que para preguntar dónde está el lavabo.

 

-Las palabras son solo una pequeña parte de la conversación: un experimento realizado en los años 60 señaló que hasta el 97 % de la comunicación humana es no verbal. Sin interpretar las expresiones de la cara, los gestos, etc. entender todo lo que realmente quiere decir una persona es casi imposible. ¡Y no digamos traducirlo!

 

-Un traductor no es un intérprete: la interpretación simultánea, que es el tipo de traducción especializada en el contenido oral, requiere procesar la información que se escucha, traducirla a otro idioma y formularla de manera adecuada para que sea entendida en el marco de una conversación fluida. Eso no es ni mucho menos traducir literalmente palabra por palabra, que es lo que hace un traductor automático.

 

-También es importante conocer a la otra persona: además del idioma y la comunicación no verbal, un intérprete o traductor simultáneo debe conocer el contexto, la cultura, etc. de su interlocutor para traducir correctamente lo que está diciendo. De lo contrario, pueden ocurrir malentendidos memorables como estos.

 

-Plantean un peligro serio para la privacidad: excepto sus creadores, nadie sabe a ciencia cierta qué escuchan y graban estos altavoces inteligentes, dónde se envía la información y qué hacen las empresas tecnológicas con ella. Los altavoces inteligentes también pueden ser hackeados por los piratas informáticos. ¿Estarías dispuesto a utilizarlos, por ejemplo, en una negociación confidencial de tu empresa?

 

Como empresa que ofrece clases de inglés para empresas, traducciones de inglés y servicios de intérpretes para empresas, a menudo en Nativos.org nos preguntan si estamos preocupados por la traducción automática y sus nuevas aplicaciones, como las funciones de traducción automática de los altavoces inteligentes. Y la verdad es que, aunque seguimos muy de cerca estas innovaciones y nos parecen útiles en muchos aspectos, pensamos que todavía están a considerable distancia de igualar el trabajo que hace un traductor de carne y hueso… ¡si es que algún día lo consiguen!

 

¿Qué te parecen los nuevos altavoces inteligentes? ¿Te comprarías uno? ¡Comenta en las redes sociales!