Mi experiencia aprendiendo inglés

Mi experiencia aprendiendo inglés

Desde pequeño siempre sentí curiosidad por los idiomas. Me fascinaba el hecho de que las personas pudieran comunicarse en tantos idiomas diferentes y me preguntaba cómo sería aprender bien alguno de ellos. Vivir en una comunidad bilingüe me ayudó a comprender que los idiomas se aprenden de forma natural y que estudiar uno nuevo es algo al alcance de cualquiera que se lo proponga.

 

Mi experiencia con el inglés se remonta allá por los años ochenta, cuando la mayoría de estudiantes se enfrentaban a un nuevo idioma a partir de los 12 o 13 años. En mi caso, los profesores de esas primeras etapas carecían de una buena formación y dejaron muchas lagunas en el aprendizaje que, afortunadamente, fueron  cubiertas por mi profesora de bachillerato. A ella le debo  gran parte de la pasión que siento actualmente por la lengua y cultura inglesas. Ella supo transmitirnos la motivación por perfeccionar cada área del lenguaje, lo que al final se convertiría en el motor que guiaría mi formación en los años siguientes.

 

Pero durante esos años, sin duda el momento más determinante de mi relación con el inglés fue el verano que pasé en el sur de Inglaterra.  Gracias al esfuerzo de mis padres, pude vivir una de las experiencias más inolvidables y recomendables para todo adolescente: descubrir el mundo exterior y comprender que tus conocimientos de inglés te pueden ayudar a conquistarlo.

 

A partir de ese instante, estudiar y perfeccionar el inglés dejó de ser algo que servía para aprobar exámenes y se convirtió en una necesidad vital que empecé a alimentar con todo tipo de actividades en inglés, como lecturas, cine, encuentros con nativos, televisión. A medida que iba mejorando, sentía un mayor deseo por ir todavía más allá. Al mismo tiempo iban apareciendo nuevas oportunidades tanto personales como profesionales para progresar en el idioma.

 

Pienso que quizás en este punto la mayoría de personas que no sienten esa necesidad abandonan. Creo que si realmente se quiere aprender inglés, no hay que estudiar inglés, hay que VIVIR en inglés todo lo que se pueda. Por supuesto, lo mejor es residir una temporada en un país angloparlante, pero si eso no es posible, existen infinitas maneras de hacer presente el inglés en muchas áreas de tu vida. Cosas simples como mirar el cine en inglés, cambiar el idioma de tu móvil, escuchar regularmente radio, buscar conversaciones con angloparlantes en internet. Hoy todo esto está al alcance de todos. Jamás le hemos tenido tan fácil.

 

Este autoaprendizaje es fundamental, pero en mi caso llegué un punto en el que se hacía difícil avanzar mucho más sin mejorar la base teórica. Por ello, decidí reciclarme y me matriculé en los cursos más avanzados de la Escuela Oficial de Idiomas lo que me permitió adquirir más habilidades en todas las áreas, especialmente en vocabulario, nuevas estructuras y expresiones. Recuerdo con admiración a un excelente profesor nativo cuyos métodos tan poco ortodoxos como motivadores hicieron del aprendizaje una experiencia enormemente gratificante. En cualquier caso, si quieres perfeccionar tu inglés, cualquier curso de calidad, a ser posible con profesores nativos, puede ser totalmente válido.

 

El resultado de todo este proceso me ha llevado a un conocimiento avanzado del idioma, pero sobre todo me ha abierto muchas puertas en lo personal y en lo profesional,  y supone uno de los logros personales de los que más orgulloso me siento, por el esfuerzo realizado y por la enorme satisfacción de responder «Yes , I do» cuando alguien te pregunta «Do you speak English? en cualquier lugar del mundo en el que me encuentre.

 

Juan Salas Valero (@jsalasv)

Administration and IT Manager, Mallorca.

 

aprender inglés

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