Internet, tabla de salvación para lenguas minoritarias

Internet, tabla de salvación para lenguas minoritarias

Internet, tabla de salvación para lenguas minoritarias

La UNESCO calcula que de las más de 6.000 lenguas que se hablan hoy en el mundo, sólo quedaran la mitad a finales de este siglo. Por lógica, las lenguas menos habladas –las lenguas minoritarias– son las que están en la cuerda floja. Sin embargo, el llamado Internet 2.0 o internet social podría constituir la tabla de salvación a la que agarrarse para mantenerse a flote.

 

Se mire como se mire, la globalización se encuentra de un lado y de otro, tanto en la extinción como en la permanencia de los idiomas, algo que no deja de ser curioso. El mundo globalizado ha puesto de manifiesto una vez más que una de las leyes imperantes sigue siendo la del más fuerte, la del pez grande que se come al chico. Así, en un mercado internacional, se mantienen los grandes conglomerados empresariales y se conforman a partir de fusiones y adquisiciones. Coca-Cola, Nike o Starbucks se encuentran hoy en los rincones más remotos del planeta. Pasa algo parecido con la industria cultural, donde los grandes productoras de cine, teatro, publicidad o libros se abren camino por doquier haciendo sombra a las pequeñas compañías.

 

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Los idiomas no quedan al margen de este movimiento de fuerzas, por decirlo de algún modo, sino más bien al contrario, son una herramienta más en las transacciones comerciales y un vehículo de transmisión de conocimiento y cultura. Así, las dimensiones de los mercados determinan el peso de las lenguas en el mundo: el inglés, sin duda, seguido por el chino, el español, el árabe, el ruso o el portugués. Un panorama que relega las lenguas menos habladas a un segundo lugar y en muchos casos al borde de la extinción si no se impulsan políticas lingüísticas encaminadas a revertir tal catástrofe.

 

Cabe pensar que la presión idiomática va a seguir patrones similares en la red. Sin embargo, por suerte, está teniendo un efecto contrario. Si bien abundan las lenguas más habladas –el inglés con 536 millones de usuarios; el chino con 445 millones, y el español con 153–, las lenguas minoritarias también encuentran en Internet un espacio de difusión que, al no tener fronteras, permite unir comunidades de hablantes de distintas partes del planeta. Precisamente, dichas comunidades suelen ser de las más activas cuando se trata de traducir softwares o webs, como Twitter y Facebook. Ello hace que lenguas como el catalán –con 9 millones de hablantes en distintas regiones geográficas, a parte de Catalunya– sea la 36ª lengua más usada en Internet.

 

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La red contribuye –y puede contribuir aún más– a la pervivencia del catalán, aunque el principal motivo radica en el interés y el uso de los mismos hablantes. A los hechos nos remitimos, cuando dicha lengua y cultura han pasado por períodos más que grises, como apunta The Guardian, y años después se les insufló vida con activas políticas lingüísticas. Hoy, Internet es un espacio más donde desarrollar dicha actividad con iniciativas como Intercat, Parla.cat o el exitoso intercambio idiomático de las parejas lingüísticas.

 

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