La invasión de las palabras en inglés

palabras en inglés

La cantidad de palabras prestadas del inglés que invaden el español no deja de crecer. Las usamos porque nos parece que suenan mejor, porque no conocemos su equivalente, porque las oímos habitualmente en nuestro trabajo o simplemente porque están de moda. ¿Pero sabes cuándo es correcto utilizar estas palabras en inglés y cuándo estás haciendo el ridículo o pregonando tu ignorancia?


Es fácil encontrar en Internet un mensaje de este tipo: «Las empresas basadas en diversity, empowerment & inclusivity son más forward-thinkingresponsive». Se trata de un tuit (por cierto, un término aceptado recientemente por la Real Academia Española) enviado por una institución educativa española. Ya se sabe, en casa del herrero cuchillo de palo, al menos en los idiomas. 

Lo más sorprendente es que una tercera parte de las palabras que contiene este mensaje son voces inglesas que tienen una traducción perfectamente válida en español. Sin darle muchas vueltas, una forma más correcta (y comprensible) de escribir este mensaje sería: «Las empresas basadas en la diversidad, el empoderamiento y la inclusión son más innovadoras y responsivas». Todo con palabras en español que significan exactamente lo mismo. Entonces, ¿por qué usamos el inglés?

 
En realidad, no se trata de un problema nuevo. Desde siempre, todos los idiomas se han visto expuestos a la «contaminación» de otras lenguas, generalmente las que tienen más hablantes o cuentan con una presencia internacional destacada. Aunque también puede ocurrir con lenguas de uso mayoritario. ¿Sabías que una de las razones por las que se fundó la Real Academia Española (RAE) en 1713 fue la preocupación de los intelectuales por el uso excesivo de palabras en francés?

 
Actualmente hemos cambiado de referentes culturales y ahora el inglés es el idioma del que tomamos prestadas más palabras, tanto en España como en Latinoamérica. Por ejemplo, aquí puedes ver las palabras inglesas más usadas en español y la lista no para de crecer con nuevas expresiones que incorporamos inconscientemente como el famoso Black Friday. ¿Llegaremos al punto de acabar hablando una especie de lengua mestiza parecida al spanglish en Norteamérica?

Seguramente no será para tanto. El problema es que a veces usamos estos términos foráneos sin ni siquiera saber qué significan exactamente. Esto incluso ha llevado a la Real Academia a reírse del uso incorrecto de los anglicismos mediante una campaña algo cruel que puedes ver en este vídeo.


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La iniciativa parodiaba la publicidad de dos productos: el perfume «Swine» y unas gafas de sol con «Blind Effect». Los usuarios cautivados por estos artículos tan fashion podían pedirlos gratis en Internet. Pero, al recibirlos en casa, descubrían que en realidad «Swine» significa «cerdo» y que el misterioso «Blind Effect» es simplemente un «efecto ciego». Es decir, ¡que con las gafas no se ve nada!

El objetivo de esta campaña de la RAE era concienciar sobre el abuso de los términos ingleses en la publicidad, un sector donde proliferan esta clase de expresiones: briefing, e-mailing, banner, branding, target, media… Sin embargo, el problema se extiende a otros muchos sectores como Internet, el marketing, los medios de comunicación, las finanzas, el turismo, la gastronomía, etc.

Lectura recomendada: ¿Sabes qué significan estas abreviaturas en inglés?

 

¿Por qué cada vez usamos más palabras en inglés?

Hay varias razones que explican la creciente presencia de términos procedentes del inglés en el español y otras lenguas. Por un lado, está el predominio de la industria cultural anglosajona (cine, televisión, literatura, etc.) ¿Sabías que, de los 20 libros más vendidos de la historia en todo el mundo, más de la mitad fueron escritos originalmente en inglés? Aunque aquí nos lleguen las traducciones, es fácil que se cuelen términos en inglés, por ejemplo en los títulos de las películas que muchas veces se dejan en la versión original (y otras veces se traducen de manera absurda).

Por otro lado, a menudo el problema es el desconocimiento de las traducciones al español de los términos en inglés más utilizados, especialmente los neologismos. Como veremos más adelante, existen recursos online que permiten consultar las equivalencias en español de todo tipo de palabras y expresiones en inglés para hacer traducciones de marketing, tecnología, comercio electrónico, etc. Sin embargo, a veces estos recursos no son suficientemente conocidos o no están actualizados.

Cuando sí existen traducciones aceptadas, a veces lo que pasa es que las alternativas en español a los términos en inglés no son satisfactorias o su uso no ha sido aceptado por los hablantes. Hasta el punto de que, si las usas en un documento o al hablar en público, pueden causar incluso risas. Es el caso de palabras como cederrón (CD-ROM), deuvedé (DVD) o pirsin (piercing), que a pesar de estar recogidas en el diccionario del español, apenas son utilizadas en el habla cotidiana.

Finalmente, no se puede negar que existe un cierto esnobismo en el uso de palabras en inglés, porque estamos habituados a usarlas en nuestro contexto o porque nos parece que «suenan mejor». Resulta contradictorio, porque muchas personas que las utilizan ni siquiera son capaces de pronunciarlas correctamente en inglés y a veces cuesta bastante entender lo que están diciendo…

No siempre es incorrecto usar palabras en inglés

Conviene aclarar que la Real Academia Española no se opone al uso de palabras prestadas del inglés u otros idiomas. Aunque a veces se la acusa de inmovilista, en su página dedicada a los extranjerismos reconoce que «todos los idiomas se han enriquecido a lo largo de su historia con aportaciones léxicas procedentes de lenguas diversas. Los extranjerismos no son, pues, rechazables en sí mismos». ¿Pero sabemos qué es un extranjerismo exactamente?

Se entiende por extranjerismo el uso de palabras, expresiones o giros tomados de otros idiomas, aunque no siempre se hace correctamente. En este sentido, la RAE distingue dos categorías:

  1. Extranjerismos superfluos o innecesarios.Son aquellos términos para los que existen equivalentes en español perfectamente válidos y utilizados. Por ejemplo, en lugar de back-up, lo apropiado es usar «copia de seguridad». Cuando existe una alternativa válida y extendida de este tipo, la recomendación es usar el equivalente en español en lugar de la palabra en otro idioma.
  • Extranjerismos necesarios o muy extendidos.Son aquellos para los que no existen términos equivalentes en español o prácticamente no se utilizan. Por ejemplo, usamos software porque no hay otra palabra equivalente en español y de este modo el término ha acabado entrando en el idioma. En este caso, el uso de extranjerismos está aceptado siguiendo las normas que veremos después.
  • Por otro lado, no debemos confundir los extranjerismos con las palabras nuevas que se incorporan al idioma, como los tecnicismos o los neologismos. Un tecnicismo es una palabra técnica empleada en un determinado sector que se acaba popularizando en el habla cotidiana. Es el caso por ejemplo de palabras como web, procedente del mundo de Internet, o baipás (by-pass) de la medicina.

    Por su parte, un neologismo es una palabra nueva que se introduce de forma oficial en un idioma, o a la que se le da un significado distinto al que ya tenía para adaptarla a los tiempos modernos. Por ejemplo autofoto (que no existía en nuestro idioma, aunque también se puede usar la adaptación selfi); o viralizar, que ya existía en español pero que ahora se puede utilizar también para referirse a un mensaje o contenido que se difunde rápidamente a través de Internet y las redes sociales.

    En este sentido, la Real Academia Española incorpora constantemente nuevas palabras procedentes del inglés. Aunque es verdad que a veces los académicos no están muy acertados al proponer sus adaptaciones, como en el caso de bluyín (blue jean o pantalón vaquero) o güisqui (whisky). En cambio, hay palabras que la RAE ha adaptado acertadamente y con un gran éxito, como pádel (del inglés paddle), máster, o tal vez el anglicismo más popular en español: fútbol (de football). Por eso conviene estar atentos a las listas de palabras nuevas en español que la RAE propone cada año.

    Diccionario RAE 2017: lista de palabras nuevas

    El dilema del traductor de inglés: ¿el cliente siempre tiene razón?

    Como agencia de traducción en Barcelona especializada en traducciones de inglés para empresas, en Nativos Language Consultants nos enfrentamos muchas veces a esta clase de dilemas. Cuando realizamos traducciones de materiales de marketing, artículos para blog, documentación comercial o traducciones para ferias, muchas veces el cliente nos pide mantener algunas palabras en inglés.

    «Es que en nuestro sector se dice así», «la gente no lo entendería», «preferimos dejarlo como está», etc. son los motivos que más oímos en este tipo de situaciones. ¿Qué debemos hacer: dar la razón al cliente aunque nos esté pidiendo que usemos una palabra incorrecta? ¿O corregirle?

    En calidad de traductores de inglés con experiencia en este tipo de asuntos, en Nativos Language Consultants siempre optamos por informar al cliente cuando existen alternativas aceptadas a las palabras o expresiones en inglés que aparecen en la traducción de los documentos. Por supuesto, si el cliente prefiere mantener el término en inglés, nos adaptamos pero siguiendo algunas reglas basadas en las recomendaciones para el uso de extranjerismos de la Real Academia Española:

    • Resaltar la palabra extranjera para indicar que se trata de un término extranjero: para ello podemos poner estos términos en formato cursiva o usar comillas cada vez que aparezcan en el texto, o bien indicar entre paréntesis su equivalente en español.

    • No realizar adaptaciones incorrectas de los términos en inglés: por ejemplo, formando el plural de acuerdo con las reglas del idioma (ferries, dandies o gais) y no simplemente añadiendo una ese al final de la palabra en inglés (es incorrecto decir ferrys, dandis o gays).
  • Mantener la coherencia en las traducciones sucesivas: debemos seguir el mismo criterio en todos los documentos del mismo cliente, por lo que es recomendable crear un glosario, memoria de traducción o guía de estilo que recoja cómo tratamos estas palabras.
  • Proponer alternativas satisfactorias para ambas partes: otra posibilidad es acordar con el cliente un criterio que priorice el uso de las equivalencias en español en las traducciones sin afectar a la comprensión del concepto. Por ejemplo, explicando el significado en español de la palabra la primera vez que sale en el texto aunque se luego se mantenga en inglés.
  • Tenemos muy claro que nuestro trabajo como traductores de inglés para empresas implica cuidar del idioma y ofrecer alternativas al cliente. Pero también somos conscientes de que, en numerosos sectores, el uso de palabras en inglés está tan extendido que empeñarse en seguir la norma no sería viable en muchos casos y no nos permitiría entregar una traducción de calidad satisfactoria.

    Cómo evitar hacer el ridículo al usar palabras en inglés

    Para terminar esta reflexión sobre la absurda moda de utilizar palabras en inglés que disponen de una traducción perfectamente válida en español, a continuación te recomendamos algunos recursos que usamos habitualmente como traductores y te ayudarán a no meter la pata con el idioma:

    Wordreference.com: es uno de los diccionarios en línea más populares de Internet. Además de consultar la traducción correcta de cualquier palabra, en sus foros los usuarios te ayudan a resolver las dudas lingüísticas que tengas. ¡Ojo! Las recomendaciones que hacen son muy útiles, pero no todos los usuarios son traductores profesionales con experiencia, así que debes tener cuidado.

    Fundéu: la Fundación del Español Urgente cuenta con la colaboración de la RAE y la agencia EFE. Ofrece información sobre el uso correcto del idioma en su página web, que es muy recomendable visitar. Además, puedes enviarles tus preguntas a través de las redes sociales sin necesidad de registrarte ni pagar nada por su asesoramiento. ¡Suelen responder y con bastante rapidez!

    RAE: es la página web de la Real Academia Española, donde puedes acceder al diccionario oficial de la lengua española. También contestan las dudas de los usuarios y publican útiles artículos con las últimas novedades del idioma. Aparte, en su web hay un práctico Diccionario de dudas donde puedes buscar palabras o expresiones y ver tanto la definición como la forma correcta de usarlas.

    Portal lingüístico de Microsoft: es una página muy práctica para consultar las traducciones al español de los términos informáticos más comunes. No se trata de un sitio oficial ni sigue las normas académicas, pero viene bien para entender qué significan muchas palabras técnicas y consultar las posibles traducciones al español que puedes usar en tu página web y documentos de tu empresa.

    Glosario de N-economía: explica el significado y a menudo incluye la traducción al español de conceptos relacionados con las nuevas tecnologías. Un recurso útil para manejarte con los conceptos de tecnología más básicos (que no tienes por qué conocer si no eres un profesional) y ver las posibles traducciones o equivalencias en español de los términos técnicos más extendidos.

    Diccionario de marketing: ofrecido por el portal Marketing Directo, contiene las definiciones de las palabras y expresiones más utilizadas en el mundo del marketing, tanto en inglés como en español. No está pensado para realizar traducciones, pero consultar la definición del término te puede ayudar a encontrar una traducción adecuada o un equivalente en español que también te pueda servir.

    Traductores de inglés online: conviene avisar de que los programas de traducción automática no suelen ser un buen referente en cuanto al uso de extranjerismos. Pero los mejores traductores de inglés en Internet a menudo ofrecen varias alternativas a las traducciones que permiten encontrar equivalencias en español a las palabras más utilizadas o maneras elegantes de incorporarla.

      
    Por supuesto, la mejor forma de no cometer errores con el uso de palabras en inglés es aprender bien el idioma con clases de inglés, además de usar los servicios de traducción de inglés para los textos de tu empresa o los documentos importantes, como por ejemplo al traducir tu curriculum. De este modo, te asegurarás de que un profesional te recomiende la opción de traducción más adecuada según la normativa y las necesidades de tu empresa, evitando que hagas el ridículo.   ¿Te parece absurdo usar una palabra en inglés cuando tiene traducción al español? ¿O a veces está justificado? Cuenta tu opinión en las redes sociales.