Revisa tus traducciones: 5 claves para el éxito

Revisa tus traducciones: 5 claves para el éxito

Un trabajo de traducción no termina en el momento en que todo el contenido está traducido. Aunque en ese instante podamos pensar que todo está hecho, falta algo fundamental: la revisión final.  Es necesario asegurarse de que todo está correcto, que no habrá confusiones ni interpretaciones incorrectas. No revisar el texto supone dejar escapar posibles errores y este último paso es básico para conseguir la mejor traducción posible. Para conseguirlo, te proponemos algunos puntos a tener en cuenta.

 

Coherencia ante todo

Sea cual sea la naturaleza del texto a traducción es muy importante que el trabajo mantenga una coherencia en aspectos clave como la ortografía, estilo, vocabulario o puntuación. Una buena forma de lograr este objetivo es creando una hoja de estilo que recoja elementos como los términos a utilizar, siglas, palabras que van en mayúsculas, tipos y formas de encabezamientos o forma de las listas, entre otros. Asegúrate de haber mantenido esas reglas a lo largo de todo el texto para que el trabajo ofrezca la imagen de calidad y profesionalidad que merece.

 

Abreviaturas

Es muy útil definir las abreviaturas que utilizaremos en la traducción la primera vez que se utilicen. De esta forma, deberías usar solamente la abreviatura en el resto del texto y evitar así repeticiones innecesarias. Algunas de ellas, por su uso frecuente, pueden ser utilizadas directamente ya que los lectores ya conocerán su significado. Se trata de utilizar este tipo de términos de la manera más eficiente posible.

 

Números

Puede considerarse una norma general escribir los números hasta diez  en letras y las cifras superiores en números. Sin embargo, la naturaleza del texto puede hacer más aconsejable otro tipo de configuración que deberá haberse definido y mantenido también durante todo el trabajo. También será necesario averiguar si la traducción es para alguna institución con un libro de estilo propio  al que deberemos adaptarnos.  Procura que en este aspecto todo se haya  hecho correctamente.

 

Lenguaje adecuado a la audiencia

Muchos errores en traducciones se producen al utilizar un lenguaje poco apropiado para la audiencia a la que se dirige el documento.  Si utilizamos demasiados términos formales en un contexto informal se puede perder el sentido y no conectar correctamente con el lector. Igualmente,  en traducciones formales quedaría fuera de lugar utilizar expresiones coloquiales. También hay que prestar atención a la capacidad de comprensión del público objetivo, no es lo mismo traducir para niños que para profesores universitarios, los términos y expresiones deben adaptarse en cada caso. Si no lo has tenido en cuenta, es hora de hacer los cambios oportunos.

 

Desconfía del corrector automático

Los procesadores de texto más utilizados tienen opciones de corrección que nos avisan de algunos errores ortográficos que puede contener nuestro trabajo. Sin embargo, ni son infalibles ni detectan todos los fallos que podemos haber cometido. Por tanto, la mejor forma de comprobar el texto traducido es hacer una última revisión. En ella, es muy posible que descubras palabras que faltan o sobran, errores de género o número y un sinfín de pequeños detalles que pueden haber pasado desapercibidos hasta este punto. La revisión final es el último filtro que permitirá finalmente la presentación del trabajo en óptimas condiciones.

 

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