Traducción SEO: cómo traducir para enamorar a Google

Traducción SEO: cómo traducir para enamorar a Google

Traducción SEO

Sin un buen SEO, es difícil que tus clientes te encuentren en Google. Y eso se aplica no solo a los contenidos que publicas en tu web, blog o tienda online, sino también a sus traducciones. ¿Sabes cómo traducirlos para aparecer entre los primeros resultados de búsqueda? Descubre las claves de la traducción SEO.

 

Hoy en día el SEO (Search Engine Optimisation, u optimización para motores de búsqueda) se ha convertido en un aspecto fundamental para todas las empresas que tienen presencia en Internet, especialmente las tiendas online. Si los contenidos de tu web, blog o e-commerce no están optimizados para los buscadores, es muy difícil que aparezcan en los primeros resultados de búsqueda. Y eso equivale prácticamente a ser invisible, porque si no sales en la primera página de Google, es que no existes.

 

Aunque la mayoría de las empresas tienen en cuenta la necesidad de escribir contenidos que posicionen bien en Google, no siempre aplican los mismos criterios en las traducciones. A la hora de traducir, a menudo se da prioridad al precio de la traducción, la rapidez de entrega, la calidad… pero no se tiene en cuenta el SEO. ¿El resultado? Muchos contenidos traducidos no posicionan como el contenido original, y eso supone un obstáculo para el éxito de tu estrategia de marketing multilingüe.

 

Por ese motivo, ha surgido un nuevo concepto denominado “traducción SEO”. No se trata de un tipo de traducción propiamente dicho, sino del conjunto de aspectos que debes tener en cuenta al traducir un texto para que posicione adecuadamente. Básicamente, incluye cuatro pasos: traducir el contenido correctamente; seleccionar las palabras clave; optimizar el texto traducido para los buscadores; y adaptar los metadatos del texto, enlaces, fotos, etc. Vamos a ver cada paso con mayor detalle.

 

Paso 1: traduce el contenido correctamente

Mucha gente sigue confiando en la traducción automática para traducir una página web al inglés u otros idiomas. Pues bien, aparte de que la calidad de estas traducciones deja mucho que desear de cara a la experiencia del usuario, aquí va otra razón para no hacerlo: Google penaliza el contenido traducido automáticamente.

 

Traducción SEO

Al traducir tu página web o tienda online, debes pensar en cómo buscarán tu negocio los clientes de otros países.

 

Tal y como ya explicamos en este artículo, el buscador castiga a las páginas que usan contenido de mala calidad, sobre todo el que ha sido generado por máquinas en lugar de humanos. Y entre ese tipo de contenido “no humano” están las traducciones automáticas, incluso las que hace el traductor de Google. Para el buscador, publicar traducciones automáticas es igual de negativo que publicar contenido duplicado.

 

Por tanto, la mejor forma de asegurarte de que no tendrás problemas con el SEO al traducir tu web o traducir tu tienda online es confiar en un traductor profesional.

 

Paso 2: selecciona las palabras clave

Una vez tienes el contenido traducido, debes asegurarte de que las palabras clave o keywords son las más adecuadas para el idioma al que te diriges. Ten en cuenta que los usuarios pueden buscar tu producto o servicio de distintas maneras. Por ejemplo, si tienes una floristería online, los clientes pueden buscarte en Google como: flores, flores para bodas, ramos, rosas, floristería, flores a domicilio, arreglos de flores, etc.

 

A la hora de traducir, hay que elegir siempre las palabras clave más populares, es decir, aquellas por las que los clientes buscan habitualmente la actividad en Internet. Para saber cuáles son las keywords más populares en cada idioma, puedes usar el planificador de palabras clave de Google, que es gratis y muy sencillo de utilizar.

 

Paso 3: optimiza el texto traducido

Aunque hayas confiado la traducción a un profesional y elegido las palabras clave adecuadas, es posible que la traducción del contenido aún no sea suficientemente amigable para Google. Esto se debe a que, aparte del propio texto, hay algunas características a nivel técnico y formal que hacen que Google lo vea con “mejores” ojos. Por ejemplo, es aconsejable que la palabra clave principal aparezca en el título de la página, que el texto tenga una buena descripción, una imagen relevante, etc.

 

Todos estos aspectos los puedes revisar fácilmente con un software de optimización de motores de búsqueda como Yoast. Se incluye en la plataforma WordPress para webs y blogs, y en algunas plataformas de e-commerce como Magento. Solo con poner el texto, el programa te dice si está optimizado y qué aspectos debes mejorar.

 

Paso 4: adapta los metadatos del texto

Finalmente, para asegurarte de que tu traducción sea totalmente “SEO-friendly”, es necesario traducir adecuadamente los metadatos que incluye el contenido. Esto abarca, aparte de las palabras clave, la traducción del título y la descripción de la página, así como de la URL o nombre del enlace con el que se publicará la página.

 

Además es necesario adaptar los enlaces internos que contenga el texto, para que apunten a los links de la versión traducida de la web, además de adaptar los enlaces externos para que dirijan a páginas del mismo idioma, siempre que sea posible. Esto evita que, al pulsar en un enlace del texto, el usuario acabe en una página que no está en su lengua. Así mismo, si el contenido incluye imágenes, tablas, gráficos, vídeos, etc. también es preciso traducir las descripciones y títulos correspondientes.

 

¿Todo esto te parece demasiado complicado? No te preocupes: en Nativos.org contamos con traductores de español a inglés profesionales, que te garantizan unas traducciones de calidad, con las palabras clave más adecuadas y optimizadas según los criterios básicos de SEO. También nos adaptamos a las palabras clave que desees destacar y a otros requisitos de tu estrategia de posicionamiento. De este modo, podrás asegurarte de que al traducir la web, blog o tienda online de tu empresa, Google mirará tus contenidos con buenos ojos y los posicionará de forma correcta.

 

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