¿Por qué los traductores cobran una tarifa mínima?

¿Por qué los traductores cobran una tarifa mínima?

traductores cobran una tarifa mínima

Si eres traductor o un cliente que encarga traducciones con frecuencia, probablemente estarás familiarizado con el término “tarifa mínima” o su equivalente ligeramente más negativo, “precio mínimo”. Y como cliente de servicios de traducción, es posible que hayas pensado para tus adentros, o incluso hayas preguntado a tu traductor, por qué tienes que pagar un precio fijo de 15, 20 o incluso 50 euros por traducir tan solo esas 56 palabras que le has enviado a tu traductor o gestor de proyectos de traducción cómodamente por correo electrónico.
 

Aunque es cierto que la traducción propiamente dicha puede requerir apenas unos minutos, es posible que te sorprenda saber cuántos pasos adicionales son necesarios para entregarte una traducción de calidad y el tiempo que requieren esos pasos. A continuación pongo como ejemplo un trabajo de traducción medio de 56 palabras por el cual cobraría una tarifa mínima.

 

Tenemos que leer el correo electrónico (3 minutos)

Para empezar, debo leer el correo electrónico en el que me explicas las instrucciones para el trabajo (a menos que hayamos vuelto a la Edad Media). Si bien en un proyecto de traducción de 54.000 palabras la lectura del mensaje supone una parte muy pequeña del tiempo, en una traducción rápida de 56 palabras, este paso elemental puede suponer el 10 % del tiempo requerido por el proyecto, según lo que tengas que decir y la claridad de tus instrucciones.

 

Tenemos que añadir la tarea a mi lista de proyectos (2 minutos)

A menos que quiera volver a consultar tu correo electrónico una y otra vez para recordar los detalles del encargo, lo cual supone perder más tiempo, debo añadir tu tarea a mi base de datos de proyectos que me permite tener una visión global de mis compromisos actuales. Esto incluye introducir la información básica del proyecto y los datos del cliente, así como el nombre del proyecto, el precio y la fecha de entrega. Son algunos de los datos que necesitaré para emitir la factura, y más adelante, para preparar mis declaraciones de impuestos.

 

Tenemos que crear un archivo (1 minuto)

Probablemente, enviarte el texto traducido directamente por correo electrónico nos ahorraría tiempo a ambos. Sin embargo, para ofrecer una traducción con una calidad uniforme, la mayoría de los traductores profesionales como yo usamos una herramienta de TAO (traducción asistida por ordenador). Se trata de un tipo de software que nos ayuda a mantener un registro de cómo hemos traducido los diferentes términos, líneas y frases. Esto es especialmente importante en los proyectos que se actualizan periódicamente y en los que la coherencia es muy importante, como por ejemplo en la traducción de videojuegos y software.

 

Para usar mi herramienta de TAO, tengo que crear un formato de archivo compatible, por ejemplo un documento de Word. Y para mantener ordenado mi espacio de trabajo, debo mover ese archivo a la carpeta adecuada del proyecto.

 

Tengo que importar el archivo a mi herramienta de TAO (1 minuto)

Añadir un pequeño documento a mi software de traducción no requiere mucho tiempo, pero son necesarios unos cuantos clics y las consiguientes esperas mientras el archivo se importa y a continuación accedo a la pestaña de traducción.

 

Tengo que consultar las notas de traducciones anteriores (5 minutos)

Posiblemente no recuerde los detalles de un proyecto de hace dos años, por ejemplo si en la traducción nos dirigimos al jugador de una manera informal, formal o muy formal. También es posible que deba refrescar mi memoria sobre cómo acordamos traducir los nombres de esos complementos de armas en la versión alemana. Por lo tanto, debo revisar las notas e instrucciones de las traducciones anteriores para asegurarme de no cometer errores innecesarios en esta nueva traducción corta.

 

Traducción (13,5 minutos)

Generalmente se estima que los traductores de idiomas occidentales pueden traducir cerca de 2.000 palabras (a veces 2.500) en una jornada laboral completa de ocho horas. Partiendo de esta estimación de dos mil palabras, un traductor es capaz de traducir aproximadamente 250 palabras por hora al idioma de destino. Para 56 palabras, tardaría 13,44 minutos.

 

Tenemos que actualizar el glosario (2 minutos)

Mientras hago la traducción, debo añadir los nuevos términos que aparezcan a la lista de terminología del proyecto (el “glosario” o “base terminológica”) para garantizar que se mantiene la coherencia en todo el proyecto, incluso en los nuevos textos que estén por venir.

 

Tenemos que resolver dudas y problemas (4 minutos)

De vez en cuando, tengo la suerte de saber exactamente si con “¡Lo has conseguido!” estás intentando decirle al jugador que ha obtenido un objeto de algún tipo, o simplemente que es genial (lo que probablemente ya sepa).

 

Sin embargo, la mayoría de las veces, los fragmentos de texto más pequeños suponen que tengo menos contexto y más margen para la interpretación, lo que a su vez implica que debo estrujarme los sesos para averiguar a qué te refieres exactamente. A veces incluso tengo que escribir correos electrónicos o comentarios en la herramienta de preguntas y respuestas, lo que implica que mi trabajo quedará interrumpido hasta que reciba tu respuesta.
 

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Tengemos que hacer una revisión (2 minutos)

No importa si se trata de cinco mil palabras nuevas o solo cinco: los traductores profesionales siempre revisamos nuestras traducciones al menos una vez. Para mí esto también significa realizar una búsqueda de espacios dobles o puntos suspensivos escritos de diferentes formas (por ejemplo: en la localización de juegos en alemán, generalmente usamos “…” con un espacio de no separación, aunque algunos juegos requieren usar los tres puntos sin espacio).
 
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Es posible que deba realizar un control de calidad (3 minutos)

Si tu texto contiene mucho código o números, tendré que hacer un control de calidad con mi software de traducción para verificar que no se hayan movido o modificado accidentalmente. Esto significa que mi programa buscará y enumerará los posibles problemas e inconsistencias y los comprobaré uno por uno. Incluso en el caso de los textos pequeños, este proceso puede tardar varios minutos.

 

Tenemos que exportar el archivo (1 minuto)

Cuando termine de traducir y revisar el texto, debo exportar el archivo al formato en el que me lo enviaste y guardarlo en la misma carpeta.

 

Tenemos que pasar el corrector ortográfico (1 minuto)

Una vez que el archivo está traducido y exportado, debo realizar una revisión ortográfica con el corrector automático, por ejemplo en Microsoft Word. Si encuentro errores, los corrijo tanto en el documento de Word como en mi software de traducción. Así, ambas versiones serán coherentes y no tendré que volver a exportar el archivo. El problema es que la mayoría de los correctores ortográficos no entienden el código ni las palabras inventadas, que son muy habituales en la localización de software y videojuegos.

 

Tenemos que enviar mi traducción (3 minutos)

¡Bueno, parece que por fin el archivo está listo para enviártelo! Junto con el archivo traducido, es posible que deba mandarte comentarios sobre mis opciones de traducción y notas sobre posibles cambios, como por ejemplo “Supuse que significa X, pero si significa Y, dímelo para modificar la traducción”. Gracias a estas notas, a veces puedo saltarme la parte de Preguntas y Respuestas para no tener que esperar tu contestación; pero aún así tendré que hacer cambios en caso de que mis suposiciones sean erróneas.

 

Tenemos que asegurarme de que todo esté bien (desde 1 minuto hasta el infinito)

A veces los correos electrónicos o los archivos adjuntos se pierden en el ciberespacio (tal vez porque el traductor se olvidó de pulsar Enviar debido a la falta de cafeína) y nunca llegan a su destinatario. Por eso, normalmente pido a mis clientes que confirmen enseguida que han recibido el archivo y que está correcto. Aunque no es necesario que me quede delante del ordenador esperando una respuesta como un adolescente enamorado, sí tengo que estar pendiente. También puede ocurrir que el cliente me conteste que ha recibido el archivo, pero que mis suposiciones eran incorrectas y por tanto debo realizar cambios en la traducción.
 
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Extra: se ha añadido texto o se ha modificado

¿Hay una nueva línea de texto? ¡Genial, volvamos a empezar de nuevo!

Como puedes ver, todo este proceso para traducir 56 palabras de dificultad media, con una sola ronda de revisiones, ha requerido 42,5 minutos. De manera que, la próxima vez que necesites traducir un texto breve, no te enfades con tu traductor profesional porque te cobre una tarifa mínima en lugar de solo 5,60 euros; gracias a eso, podrás tener la certeza de que realizará incluso la tarea más pequeña con un nivel de atención y cuidado que no serían posibles si no ganara lo suficiente para poderse pagar un buen desayuno.

 

Este artículo fue originalmente publicado en http://1uptranslations.com , y su autor es Marianna Sacra, Twitter: @MariannaSacra

 

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